
Originario de la Ciudad de México, nacido en el año de 1969, radica de manera permanente en su ciudad de origen, su iniciación en la pintura y escultura siendo de forma lírica a partir del año de 1987.
En 1990 inicia clases de pintura con el maestro y pintor Roberto Roque, aprendiendo diversas técnicas como son: carbón, tinta, pastel, óleo, entre otras técnicas, hasta el año de 1994.
En 1992 comienza a colaborar en el taller del escultor Ricardo Ponzanelli, donde aprende los procesos de fundición en bronce a la arena y cera perdida, además de colaborar con el escultor Ponzanelli en el desarrollo de obras monumentales, hasta el año de 1995.
Ha realizado más de 18 exposiciones entre individuales y colectivas en México y el extranjero, destacando sus participaciones en la Expo Sevilla (España), Colectiva de Artistas Mexicanos en la Casa de la Cultura de México en Francia (París), Colectiva de Arte Mexicano en Buenos Aires (Argentina), así como diversas exposiciones en la Ciudad de México.
En el ámbito de obra pública se encuentra el busto en bronce del Doctor en Derecho Ignacio Burgoa Orihuela la cuál fue develada en 1997 en la sede principal de la Barra Nacional de Abogados, en 1998 el cuadro «Los Tiempos del Xólotl», ubicado en la sala de juntas de la Federación Canófila Mexicana, en 1999 el Mural «Muerte y Redención» en la Hemeroteca de la misma sede y en 2004 El Mural «El Viaje al Mictlán» en la sala de conferencias de la misma Federación Canófila.
La obra plástica de LVCCA nos habla de los mundos internos del ser humano, expresado de manera tangible, el inconsciente y el subconsciente, parte fundamental de cada ser humano, reflejando angustias, anhelos, placeres entre otros sentimientos que se encuentran ocultos y salen a relucir a través de la obra de este artista mexicano, dependiendo de lo que cada espectador aloje en su mente.
Su obra no necesita ser explicada, simplemente se debe de entablar un diálogo directo entre el espectador y la obra, su expresión plástica es subjetiva, por lo que cada espectador dará un significado diferente, según su perspectiva, la cuál nos hace reflexionar y en algunos casos podemos entender un poco más de lo que somos y descubrir algunos lados ocultos de nuestra esencia.
Tras una larga ausencia en el arte incursiona en la intervención de mobiliario y espacios habitacionales y después de 17 años de dejar los pinceles y los materiales para modelar retoma su gran pasión con su nueva obra este 2020. En 2022 inicia el proceso del Mural para la escuela Veterinaria de la Federación Canófila Mexica y concluyendo en 2024 con el título «El Sendero del Conocimiento» .
Statement Artístico
Mi trabajo surge de la necesidad de explorar aquello que permanece oculto bajo las estructuras visibles de la realidad. A través de la pintura y la escultura investigo la psique humana, entendiendo el cuerpo como un territorio donde convergen pensamiento, emoción, memoria, deseo y conflicto.
Desarrollo mi obra dentro de una línea que denomino Surrealismo Cognitivo, una propuesta que no busca escapar de la realidad, sino penetrar en sus capas más profundas. Me interesa representar los procesos internos que configuran la experiencia humana: las tensiones entre razón y emoción, orden y caos, conciencia e impulso. En este contexto, la figura humana deja de ser una representación anatómica para convertirse en un vehículo simbólico donde se manifiestan las estructuras de la mente.
Mi lenguaje visual se construye mediante cuerpos fragmentados, elementos geométricos y espacios oníricos que operan como metáforas de estados psicológicos. Utilizo la deformación, la superposición de símbolos y la intensidad de la materia pictórica para generar imágenes abiertas a múltiples interpretaciones. No busco ilustrar conceptos ni imponer significados; me interesa crear un espacio de diálogo entre la obra y el espectador, donde cada observador pueda reconocer aspectos de su propia experiencia interior.
Considero que el arte tiene la capacidad de revelar aquello que normalmente permanece fuera del discurso racional. Por ello, mi obra no pretende ofrecer respuestas, sino plantear preguntas. Cada pieza es una invitación a confrontar las zonas menos visibles de nuestra condición humana y a reflexionar sobre los mecanismos internos que moldean nuestra percepción del mundo.
A través del Surrealismo Cognitivo, propongo una mirada donde la pintura y la escultura funcionan como instrumentos de exploración de la conciencia, transformando la experiencia estética en una experiencia de introspección y descubrimiento.

